La región experimenta un notable cambio político con el ascenso de fuerzas de derecha en varios países.

En los últimos dos años, América Latina ha visto un cambio de rumbo político, comenzando con la elección de Javier Milei en Argentina en noviembre de 2023. De diez países gobernados por fuerzas vinculadas al socialismo, ahora seis permanecen bajo ese liderazgo, mientras que siete han optado por una nueva derecha más libertaria y crítica del estatismo.
Este fenómeno se refleja en las victorias en Chile, Perú y Colombia, donde líderes como José Antonio Kast y Keiko Fujimori representan un cambio radical en comparación con los presidentes centristas de la última década. Además, Nayib Bukele en El Salvador se ha erigido como un ícono de esta nueva derecha, destacándose por su lucha contra el crimen y su rechazo al progresismo cultural.
El ascenso de estas nuevas derechas plantea interrogantes sobre su sostenibilidad en el poder y la capacidad de traducir sus discursos en políticas efectivas. Factores como la crisis económica, la inseguridad y el desacuerdo con la cultura progresista están impulsando esta transformación, pero su durabilidad dependerá de su habilidad para cumplir con las expectativas de sus votantes.


