Se implementa un marco para fomentar la responsabilidad en la limpieza de las instituciones educativas.

El Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires ha lanzado un protocolo que exige a estudiantes y docentes mantener limpias y ordenadas las aulas y espacios comunes al finalizar cada jornada. Esta normativa abarca todos los niveles y modalidades educativas, tanto estatales como privados.
Entre las estrategias propuestas se incluyen la figura de los «Embajadores del cuidado» y la creación de «Estaciones Ambientales» para el manejo de residuos. Además, se buscará fortalecer el sentido de pertenencia a través de murales y jornadas de reparación, promoviendo un ambiente escolar más respetuoso.
Un diagnóstico realizado por la Universidad de San Andrés reveló que el clima institucional influye directamente en el cuidado de la infraestructura escolar. La nueva medida tiene como objetivo que la comunidad educativa asuma responsabilidades ante daños intencionales, fomentando así un entorno de respeto y cuidado.


