Los cambios biológicos del otoño pueden afectar nuestro estado de ánimo y bienestar.

Con la llegada del otoño, las horas de luz natural disminuyen y muchas personas comienzan a experimentar síntomas como cansancio, irritabilidad y problemas de concentración. Estos efectos, que a menudo se atribuyen al estrés, pueden estar relacionados con cambios biológicos provocados por el acortamiento de los días.
La Lic. Liliana Acuña, psicóloga de Boreal Salud, señala que la reducción de luz solar impacta en la producción de serotonina y melatonina, afectando nuestro bienestar emocional y el sueño. En casos más severos, puede desarrollarse el Trastorno Afectivo Estacional (TAE), que se presenta en los meses con menos luz solar.
Además de los efectos emocionales, los cambios estacionales influyen en la alimentación, la actividad física y la calidad del descanso. Mantener horarios regulares de sueño, aprovechar la luz natural y realizar actividad física son algunas de las recomendaciones para sobrellevar esta etapa de manera saludable.


