Cuatro internos de Jujuy fueron procesados por hacerse pasar por el presidente de la Corte Suprema para extorsionar.

El juez federal Julián Ercolini dictó prisión preventiva a Cristian Acho, Sebastián López, Walter Vargas y Ramón Ríos, acusándolos de formar parte de una asociación ilícita dedicada a estafas y extorsiones desde el penal de Jujuy.
La organización utilizaba identidades falsas, incluyendo la de Horacio Rosatti, para obtener información de detenidos y sus familias, exigiendo dinero a cambio de promesas de libertad o beneficios judiciales.
Las investigaciones, que comenzaron en noviembre de 2024, revelaron conexiones con víctimas que perdieron sumas significativas tras ser engañadas con falsas promesas de premios y trámites. Ercolini también embargó bienes por $5.000.000 a cada uno de los procesados.


