El volante desmintió rumores de conflictos internos y expresó su descontento con el arbitraje en la Copa Libertadores.

Leandro Paredes se pronunció después del empate de Boca Juniors ante Cruzeiro, rechazando los rumores sobre tensiones con Juan Román Riquelme y manifestando su desagrado con el arbitraje del venezolano Jesús Valenzuela.
Al finalizar el partido, Paredes, quien se retiró junto a Riquelme, expresó: “No le doy bola a lo que dicen. Tengo una gran relación con Román”. Además, criticó la decisión del árbitro de no revisar una jugada polémica en el VAR, donde consideró que hubo mano del rival.
A pesar del descontento por el arbitraje, el mediocampista se mostró optimista sobre las posibilidades de Boca en el grupo D de la Copa, destacando que aún dependen de sí mismos para avanzar a octavos de final.


