Wimbledon mantiene su emblemática norma de vestimenta: los tenistas deben jugar de blanco.

Al iniciar cada edición de Wimbledon, todos los jugadores se presentan en la cancha con indumentaria blanca, una tradición que se remonta al siglo XIX, cuando el tenis era un deporte reservado para las clases altas de Inglaterra.
La regla, que se formalizó en 1963, abarca no solo camisetas y pantalones, sino también faldas, medias y hasta las suelas de las zapatillas, limitando los colores a pequeños detalles de un centímetro.
A pesar de las críticas y las excepciones recientes, como la introducción de shorts oscuros para las mujeres en 2023, el All England Club defiende que esta norma es parte esencial de la identidad del torneo.


