La eliminación de Brasil en octavos reaviva la teoría de la maldición del gato, relacionada con su crisis futbolística.

La derrota 2-1 ante Noruega en el Mundial 2026 dejó a Brasil fuera del torneo, marcando su peor actuación desde 1990 y rompiendo una racha de 36 años sin caer en octavos.
Esta crisis se remonta a la Copa del Mundo de Qatar 2022, donde un gato se volvió viral tras interrumpir una conferencia de prensa y, desde entonces, la selección ha sufrido una serie de infortunios deportivos e institucionales.
Además de la eliminación en el Mundial, Brasil no clasificó a los Juegos Olímpicos de París 2024 y acumuló sorprendentes derrotas en las Eliminatorias, lo que ha llevado a cuestionar el rumbo del fútbol brasileño.


