El caso del asesinato del niño Bastián Escalante Montoya conmueve a Wilde, con un policía condenado por homicidio.

Este 10 de julio se cumplen dos años del asesinato de Bastián Escalante Montoya, un niño de 10 años que fue alcanzado por balas durante un intento de robo en Wilde. Un policía fue condenado a 21 años de prisión tras disparar doce veces al intentar evitar el asalto a su moto.
El crimen ocurrió cuando Bastián y su madre regresaban del fútbol, quedando atrapados en un tiroteo. Las pruebas demostraron que los delincuentes no estaban armados, y el efectivo García Tonzo fue hallado culpable de homicidio agravado y tentativa de homicidio.
La fiscal Mariela Montero subrayó la imprudencia del policía al disparar en un área con alta circulación de personas. A pesar de su arrepentimiento y su afirmación de no haber visto al niño, la condena refleja la gravedad de sus acciones en un contexto tan peligroso.


