El arquero belga explicó que su salida del campo no fue una solicitud suya.

Thibaut Courtois, arquero de la Selección de Bélgica, se convirtió en el centro de atención tras ser sustituido en el partido de cuartos de final ante España. A pesar de su reemplazo, el guardameta aseguró que no pidió salir, aunque sufría un fuerte dolor en el cuádriceps.
En declaraciones posteriores, Courtois mencionó que deseaba seguir jugando al menos cinco minutos más para evaluar el desarrollo del partido. Sin embargo, el entrenador Rudi García decidió reemplazarlo por Senne Lammens, quien, tras un error, permitió el gol decisivo que selló la eliminación belga.
Tras la derrota, el arquero de 34 años expresó su deseo de descansar del fútbol de selecciones por un tiempo y dejó entrever su intención de volver para las eliminatorias y la Eurocopa 2028, aunque condicionó su regreso a la aceptación de la Real Asociación Belga de Fútbol.


