La reforma de la Ley de Tierras busca transformar el régimen de adquisiciones extranjeras en el país.

El Gobierno de Javier Milei presenta un proyecto que eliminaría las restricciones actuales sobre la compra de campos por extranjeros, posicionando a Argentina entre los países con menos limitaciones en Sudamérica.
El Senado debatirá la iniciativa que, mientras levanta los topes para inversores privados, impone controles más estrictos a Estados extranjeros y empresas estatales.
Con solo un 6% de tierras rurales en manos extranjeras, si se aprueba esta reforma, Argentina se unirá a una tendencia más abierta en comparación con Brasil, Uruguay y Paraguay, que mantienen regulaciones más severas.


