Un sacerdote enfrentará juicio por instalar una conexión eléctrica peligrosa en su hogar que dejó a un menor gravemente herido.

En Entre Ríos, el sacerdote César Schmidt será juzgado por tentativa de homicidio tras un accidente que dejó a Esteban Bogado, de 12 años, con quemaduras severas. El incidente ocurrió el 7 de marzo cuando el niño tocó un portón electrificado en la vivienda del cura en Paraná.
Las investigaciones revelaron que Schmidt había instalado una conexión eléctrica precaria desde un tomacorriente a un tejido metálico, lo que fue calificado como una “fuente permanente de energía altamente riesgosa” por peritos de la empresa ENERSA. El menor pasó varios días en terapia intensiva debido a las graves lesiones en diversas partes de su cuerpo.
La fiscal Patricia Yedro ha elevado la causa a juicio solicitando una pena de seis años y medio de prisión, mientras que la defensa del sacerdote buscará su absolución.


