Diez funcionarios del Servicio Penitenciario Bonaerense fueron apartados por abusos a mujeres detenidas.

Diez agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense, incluyendo a las máximas autoridades del Penal N° 51 de Magdalena, fueron desafectados de sus cargos tras denuncias de torturas y abusos sexuales contra internas. La decisión fue tomada por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia.
Las acusaciones surgieron después de un violento procedimiento el 4 de junio, en el que el personal penitenciario irrumpió en un pabellón tras una pelea menor. Según la Comisión Provincial por la Memoria, las detenidas fueron sometidas a gas pimienta y torturas físicas, incluyendo abusos sexuales.
La auditoría de Asuntos Internos del ministerio sigue investigando los hechos, mientras el fiscal Álvaro Garganta realiza pericias médicas que confirmarían la gravedad de las denuncias. Se reportan intentos de encubrimiento, como el traslado de denunciantes y destrucción de pruebas.


