El impacto de los siniestros viales se extiende a las familias y la economía, más allá de las estadísticas de muertes.

Un informe del Observatorio Vial de CECAITRA destaca la dura realidad que enfrentan los sobrevivientes de siniestros viales en Argentina, donde más de 100.000 personas resultan heridas cada año, y el 14% de ellas sufre lesiones graves. Estos incidentes no solo dejan secuelas físicas, sino que generan una crisis económica y emocional que afecta a todo el núcleo familiar.
La atención médica de los sobrevivientes, que puede prolongarse durante años, se suma a la pérdida de ingresos cuando la víctima no puede volver a trabajar. Además, los costos se extienden al sistema de seguros, que enfrenta un aumento constante en las indemnizaciones y tratamientos relacionados con estos accidentes.
El desafío es evidente: la prevención de siniestros no se limita a salvar vidas, sino que implica reducir el sufrimiento y el impacto económico que deja un accidente. Las estadísticas de mortalidad, aunque trágicas, no reflejan la complejidad del problema, que requiere un enfoque más integral en el debate sobre seguridad vial.


