Dos empresarios argentinos del marketing deportivo reconocen sobornos en el escándalo FIFA, mientras se espera la declaración de Leandro Petersen.

Hugo y Mariano Jinkis, involucrados en el escándalo de corrupción de la FIFA, admitieron haber pagado sobornos a dirigentes internacionales para asegurar contratos de TV. Este acuerdo les permite evitar un juicio en Nueva York.
El caso, que surgió tras una investigación de 2015, también afecta a Claudio Tapia y Pablo Toviggino, quienes enfrentan acusaciones de lavado de dinero en Miami. Se espera que Leandro Petersen, ex gerente de la AFA, declare como testigo en esta causa.
Los Jinkis, que reconocieron su participación en un esquema de fraude, deberán pagar 50 millones de dólares. Este acuerdo es un posible indicativo del futuro de Tapia y Toviggino si avanza la denuncia en Estados Unidos.


