El presidente de la FIFA visitó a la Selección de Irán tras su debut en el Mundial 2026, donde el entrenador expuso sus quejas por restricciones migratorias.

Gianni Infantino, presidente de la FIFA, estuvo en el vestuario de la Selección de Irán después del empate 2-2 contra Nueva Zelanda, brindando apoyo al equipo en un contexto de tensión por dificultades migratorias en Estados Unidos.
Durante su visita, Infantino elogió la actuación del equipo y destacó el significado de representar a Irán en estas circunstancias. Sin embargo, el entrenador Amir Ghalenoei aprovechó la ocasión para expresar sus preocupaciones sobre los problemas logísticos y las visas rechazadas que afectaron a su delegación.
Ghalenoei calificó a Irán como “la selección más oprimida del Mundial” y solicitó a la FIFA que garantice condiciones equitativas para todos los equipos, ya que la selección está enfrentando una compleja situación al tener que establecer su base en Tijuana y lidiar con constantes traslados en Estados Unidos.


