La anciana que hizo un pacto con Satanás y fue condenada por el asesinato de más de 40 niños.

Walpurga Hausmännin, conocida como «la bruja alemana», fue una partera de Dillingen ejecutada por brujería y el asesinato de al menos 40 niños. Su confesión, obtenida bajo tortura, reveló un pacto con el Diablo y prácticas macabras que la llevaron a la hoguera en 1587.
Según su relato, Hausmännin realizó un pacto con un demonio llamado Federlin, quien la prometió ayudar en su pobreza. Afirmó haber asesinado a bebés y niños, chupando su sangre como un vampiro, mientras utilizaba ungüentos para causar daño.
Condenada por la iglesia y la corte imperial, su ejecución fue brutal: sufrió múltiples torturas antes de ser quemada viva. Sus cenizas fueron arrojadas a un arroyo, asegurando que no quedara rastro de su malignidad.


