La FIA modifica el equilibrio de potencia entre motores de combustión y eléctricos para mejorar la competición.

En un giro inesperado, la FIA anunció un cambio reglamentario que alterará la distribución de potencia en los motores de Fórmula 1 a partir de 2027, aumentando la potencia del motor de combustión interna en 50 kW y reduciendo la del sistema eléctrico en la misma medida.
Este ajuste responde a las críticas recibidas tras las primeras carreras de la temporada, donde se cuestionó la falta de velocidad y la complejidad en la gestión de energía. Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, convocó a un encuentro con equipos y fabricantes para abordar estos problemas.
Los cambios buscan hacer la competencia más emocionante y menos dependiente de la gestión de baterías, permitiendo a los pilotos atacar sin temor a quedarse sin energía. La propuesta ya cuenta con el apoyo inicial de todas las partes involucradas y solo espera la votación final para formalizarse.


