Revelaciones sobre la relación de un inversor argentino con la presidenta peruana desatan críticas en Lima.

Damián Valenzuela Mayer, un empresario argentino, se encuentra en el centro de la polémica tras ser vinculado a encuentros secretos con la presidenta Keiko Fujimori. Las revelaciones, publicadas por el semanario Hildebrandt en sus Trece, muestran su presencia en un spa exclusivo, lo que ha generado cuestionamientos sobre la transparencia en el gobierno peruano.
En medio del revuelo, Fujimori tuvo que aclarar la situación, confirmando que visitó un salón de belleza antes de asumir la presidencia, y rechazando las especulaciones sobre su relación con Valenzuela. Aseguró que su único compromiso es con el Perú.
El ministro de Desarrollo Agrario, Marco Vinelli, defendió la participación de Valenzuela en la campaña presidencial de Fuerza Popular, aunque no especificó su rol formal en el Ejecutivo. La defensa del empresario sostuvo que no tiene condenas judiciales, pero la incertidumbre sobre su influencia en el gobierno persiste.


