La Cancillería brasileña califica de antidemocráticas las declaraciones del presidente argentino Javier Milei.

El gobierno de Brasil respondió contundentemente a las acusaciones de Javier Milei sobre un posible fraude en el balotaje del 25 de octubre, calificando sus comentarios como «antidemocráticos» y «desequilibrados».
Las autoridades brasileñas subrayaron que el futuro político del país debe ser decidido por sus ciudadanos, sin injerencias externas, y reafirmaron la seguridad del sistema democrático, validado por observadores internacionales.
Milei, que ha criticado a Lula en múltiples ocasiones, advirtió a través de redes sociales sobre un «truco de campaña sucia», insistiendo en su rechazo hacia el mandatario brasileño.


