Un nuevo enfoque desafía la idea de que los niños neurodivergentes no pueden aprender otro idioma.

Un informe reciente sostiene que el verdadero obstáculo para el aprendizaje de idiomas en estudiantes neurodivergentes radica en los modelos educativos tradicionales, que no consideran sus diversas formas de aprendizaje.
Los especialistas enfatizan que al implementar estrategias inclusivas, como recursos visuales y orales, se puede facilitar el aprendizaje de idiomas, aprovechando las fortalezas creativas y cognitivas de estos alumnos.
El estudio concluye que los niños neurodivergentes pueden aprender otros idiomas, siempre y cuando se transformen las aulas en espacios inclusivos que reconozcan sus capacidades únicas.


